Un sólo Dios, una sola fe, un sólo bautismo

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Es de público conocimiento el viaje a Emiratos Árabes que realizó Francisco días atrás. Encuentro “interreligioso” en busca de la “fraternidad humana”, el cual se selló con un beso; beso que de manera instantánea nos hizo rememorar aquel beso de la traición de Judas. Seguimos rezando por Francisco, para que se convierta y confirme a sus hermanos.

En esta entrada publicamos tres post ya publicados pero que merecen ser meditados una vez más y que nos recuerdan que hay Un sólo Dios, una sola fe, un sólo bautismo.

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A continuación dejamos un párrafo de la Encíclica Mirari Vos (Sobre los errores modernos) del Papa Gregorio XVI, en la cual se deja bien claro que la Salvación sólo está en la Iglesia de Cristo. Esta Encíclica data del 15 de agosto de 1832.

Gregorio XVI“Otra causa que ha producido muchos de los males que afligen a la iglesia es el indiferentismo, o sea, aquella perversa teoría extendida por doquier, merced a los engaños de los impíos, y que enseña que puede conseguirse la vida eterna en cualquier religión, con tal que haya rectitud y honradez en las costumbres. Fácilmente en materia tan clara como evidente, podéis extirpar de vuestra grey error tan execrable. Si dice el Apóstol que hay un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo (Ef. 4, 5.), entiendan, por lo tanto, los que piensan que por todas partes se va al puerto de salvación, que, según la sentencia del Salvador, están ellos contra Cristo, pues no están con Cristo (Lc. 11, 23) y que los que no recolectan con Cristo, esparcen miserablemente, por lo cual es indudable que perecerán eternamente los que no tengan fe católica y no la guardan íntegra y sin mancha (Symb. S. Athanas.)…”

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A continuación dejamos los cuatro puntos de la proposición tercera del Syllabus errorum,catálogo que comprende los principales errores de nuestra época señalados en las encíclicas y otras cartas apostólicas de Su Santidad Pío IX, Año 1864.

Indiferentismo, latitudinarismo

  1. Todo hombre es libre para abrazar y profesar la religión que juzgue verdadera guiado por la luz de su razón.

Letras apostólicas: “Multiples inter”, del 10 de junio de 1851.

Aloc. “Maxima quidem”, del 9 de junio de 1862.

  1. Los hombres pueden, dentro de cualquier culto religioso, encontrar el camino de su salvación y alcanzar la vida eterna.

Encícl. “Qui pluribus”, del 9 de noviembre de 1846.

Aloc. “Ubi primum”, del 17 de diciembre de 1847.

Encícl. “Singulari quidem”, del 17 de marzo de 1856.

  1. Por lo menos debemos esperar con fundamento la eterna salvación de todos aquellos que no se encuentran dentro de la verdadera Iglesia de Cristo.

Aloc. “Singulari quiadam perfusi”, del 9 de diciembre de 1854.

Encícl. “Quanto conficiamur”, del 17 de agosto de 1863.

  1. El protestantismo no es más que una forma distinta de la verdadera religión cristiana; y dentro de aquélla se puede agradar a Dios lo mismo que en la Iglesia católica.

Encícl. “Noscitis et Nobiscum”, del 8 de diciembre de 1849.

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A continuación dejamos un extracto de un inigualable sermón predicado por el Cardenal Pie en la Catedral de Chartres que lleva por título “La intolerancia doctrinal”:

Card. Loui Pie
Card. Louis Pie

“Mis hermanos: nada es tan exclusivo como la unidad; por lo tanto, escuchad la palabra de San Pablo: ‘Unus Dominus, una fides, unum baptisma’. No hay en el cielo más que un solo Señor: Unus Dominus. Ese Dios, cuyo gran atributo es la unidad, no ha dado a la tierra más que un solo símbolo, una sola doctrina, una sola fe: Una fides.

Y esta fe, este símbolo, Él no los ha confiado más que a una sola sociedad visible, a una sola Iglesia, todos cuyos niños son señalados con el mismo sello y regenerados por la misma gracia: Unum baptisma. De este modo la unidad divina, que reside desde toda la eternidad en los esplendores de la gloria, se manifiesta sobre la tierra por la unidad del dogma evangélico, cuyo depósito ha sido dado en custodia por Jesucristo a la unidad jerárquica del sacerdocio: Un Dios, una fe, una Iglesia (‘Unus Dominus, una fides, unum baptisma’)”.

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