La ventura de un desventurado

Me sorprenden a veces quienes se sorprenden de mi calma en el estado miserable que me ha reducido la enfermedad. He perdido el uso de las piernas, de los brazos, de las manos y estoy casi ciego y casi mudo. No puedo, así, caminar ni dar la mano a un amigo, ni escribir siquiera mi…

Diálogo entre el Principito y el Zorro. Breves comentarios sobre la amistad.

Entonces apareció el zorro: -¡Buenos días! -dijo el zorro. -¡Buenos días! -respondió cortésmente el Principito que se volteó pero no vio nada. -Estoy aquí, bajo el manzano -dijo la voz. -¿Quién eres tú? -preguntó el Principito-. ¡Qué bonito eres! -Soy un zorro -dijo el zorro. -Ven a jugar conmigo -le propuso el Principito-, ¡estoy tan…